Uno de los aspectos en los que como padres no solemos hacer mucho énfasis durante el proceso de crianza de nuestros hijos es en el ámbito de las emociones.

Es bastante usual que los padres le concedan una importancia disminuida a los problemas emocionales que pudiesen estar enfrentando los pequeños.

Pero la realidad es que el niño sufre con la misma intensidad que el adulto, con la única diferencia de que los problemas son distintos.

A una niña que se le extravió su muñeca favorita es probable que el adulto, al dirigirse a ella, le reste importancia a su problemática, quizás con un “ya aparecerá” o “no llores por eso.

Quizás al narrarlo suene un poco cruel pero es bastante común observar este tipo de comportamiento entre los adultos.

En este sentido es importante que los padres y/o cuidadores tomen conciencia acerca de que los niños, al igual que los adultos, tienen sentimientos y necesidades.

Aunque resulte gracioso, los niños también se preocupan, son embargados por la ansiedad, el estrés  y en la mayoría de los casos se les hace imposible entender aquello que están sintiendo y por qué.

Otro aspecto importante que pocas veces se toma en consideración es que representamos un modelo para nuestros hijos y es muy probable que ellos opten por imitar nuestras conductas. Por ello, si estamos en un alto grado de estrés y de ansiedad todo el tiempo, nuestros pequeños aprenderán a vivir en ese estado.

Si este es el caso, es recomendable que los padres también aprendan a relajarse y a desprenderse de todo sentimiento negativo para poder ayudar al infante.

Importancia de que los niños aprendan a relajarse

En principio, el hecho de que un infante aprenda a relajarse como estrategia para alcanzar el bienestar es importante porque contribuye con su desarrollo y crecimiento personal.

Uno de los beneficios de conocer cómo es el proceso de relajación para los niños es la posibilidad de que estos pequeños puedan aprender a identificar y gestionar de manera óptima sus emociones.

Por lo general, a los más pequeños de la casa les cuesta identificar las sensaciones que aparecen frente a determinadas situaciones, sin embargo, la relajación les brinda la posibilidad de alcanzar control emocional.

Este conlleva al desarrollo de la inteligencia emocional, lo cual en términos de crecimiento es grandioso para los más pequeños.

Un niño que sabe cómo relajarse, además de ser más feliz y tener mayor bienestar emocional, será más saludable.

Los estudios han demostrado que el estrés sostenido causa un impacto negativo sobre la salud física y psicológica de los individuos.

Ejercicios de relajación para niños

Existen diversas estrategias que se pueden enseñar a los niños con la finalidad de proveerle las herramientas necesarias para que puedan lidiar con nuevos desafíos, lo desconocido o con la frustración.

Ejercicios de respiración

Una de las prácticas más efectivas para deshacerse de la ansiedad y del estrés y recuperar el estado de tranquilidad es la respiración.

Los beneficios de la respiración consciente para el organismo se han comprobado por medio de diversos estudios científicos, los cuales ayudan a las personas a mejorar la atención y la concentración.

Para llevar a cabo el ejercicio de respiración disponemos de varias opciones ya que podemos buscar un ambiente tranquilo en el que no se corra el riesgo de interrupciones y colocar música de fondo.

Cabe destacar que debemos elegir un tipo de música que resulte agradable y que favorezca el estado de tranquilidad y relajación.

En el momento en que toda la habitación esté preparada de manera propicia le debemos pedir al niño que se siente y que con la boca cerrada tome por la nariz una respiración profunda y pausada y luego expulse el aire por la boca.

Para completar el objetivo con este ejercicio se le debe indicar al pequeño que repita varias veces la misma operación.

Escuchar música

La música es una gran aliada para trabajar las emociones, los estados de ánimo y tiene el potencial de conducirnos a la paz y la tranquilidad.

Por ello, si no eres un profesional y deseas ayudar a tu hijo a relajarse, puedes consultar con un especialista o investigar en internet para que conozcas cuáles son las melodías indicadas para trabajar la relajación.

Hacer contacto con la naturaleza

Llevar al pequeño a un paseo o a un parque en tu ciudad en el que pueda tener contacto con la naturaleza es ideal.

Le puedes sugerir al pequeño cuando se encuentren allí que tome respiraciones profundas y luego busca un árbol y pídele  que le abrace, lo cual le ayudará a liberarse de las tensiones o de la angustia por aquel evento que le haya llevado a estresarse.

Ofrecerle contención

En muchas ocasiones los efectos del contacto humano en una situación de gran estrés le ayudarán a deshacerse de cualquier emoción negativa.

Para ello sencillamente puedes brindarle un gran abrazo a tu hijo y quizás colocar su cabeza de forma tal que escuche los latidos de tu corazón con lo cual el alivio inmediato está garantizado.

Para una persona el contacto con sus padres puede tener un efecto curativo poderoso.

El juego del globo

Es un juego bastante sencillo que a tu pequeño le resultará divertido pero que le llevará a un estado de relajación.

Consiste en pedirle al niño que se convierta de forma imaginaria en un globo y que de pronto tal como si le estuvieran inflando se hinche hasta que no pueda más y luego bote todo el aire como si estuviera desinflándose.

Manifestación artística

Una de las herramientas más poderosas para que una persona pueda alcanzar un estado de bienestar y mantenerlo es el arte o cualquier tipo de trabajo manual en este orden.

De esta forma le podemos dar a nuestro hijo los utensilios requeridos y pedirle que dibuje y coloree lo que desee, lo cual le ayudará a expresarse por medio del arte.

Una excelente idea consiste en entregarle mandalas para que los pinte, lo cual tiene la propiedad de causar un efecto relajante en los individuos.

Meditación guiada

En este caso se puede adquirir un material relacionado con la relajación en los que por lo general se incluyen sonidos de la naturaleza o música, lo cual tiene un efecto calmante.

También se le puede leer una historia con una voz pausada y tranquila que le conduzca a escenarios que le resulten gratificantes.

Enseñarle la importancia de vivir en el presente

Vivir en el presente es una manera de acabar con la ansiedad, y en la medida en que nuestro pequeño aprenda que lo más importante es el momento que está viviendo se librará de preocupaciones.

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